El mundo pone su mirada ante un nuevo reto al régimen cubano: una marcha convocada por un artista

Yunior García es un artista de Cuba responsable de la creación de Archipiélago, una plataforma opositora al régimen de Miguel Díaz-Canel, y quien llamó a una “marcha cívica por el cambio” para este lunes. Mientras tanto, ha estado emitiendo declaraciones sobre lo que significa esta nueva protesta para el país.

La protesta iba a ocurrir el 20 de noviembre, pero como el régimen respondió con la celebración de ejercicios militares y el decreto del “Día Nacional de la Defensa”, el grupo cambió la fecha.

La movilización será realizada aún cuando a la plataforma le fue negado el permiso para la actividad por parte de varias provincias. La solicitud había sido presentada con el amparo de un artículo de la Constitución que reconoce el derecho a marchar.

Desde el rechazo del permiso, la dictadura comenzó a desplegar acciones para desprestigiar la manifestación tanto en los medios de comunicación del Estado como en las redes sociales.

Para el régimen, se está intentando desestabilizar a la nación con un plan “organizado y financiado desde Estados Unidos“, y dice que García tiene la misión de que los cubanos y el Ejército se enfrenten.

Asimismo, mientras que varias cuentas anónimas en las redes sociales han instado a los ciudadanos a no salir a protestar porque serán golpeados como en julio, el oficialismo aseguró que está listo para “defender la revolución”.

Sin embargo, García dice que esta vez las circunstancias son diferentes a las del 11 de julio, pues el régimen abandonó sus intentos de esconder lo que en realidad ocurre en la isla caribeña: ausencia de la división de poderes, desconocimiento de la democracia y la ilegalidad del derecho a la protesta.

“La Fiscalía nos ha hecho amenazas directas de que iremos a la cárcel si insistimos en defender este derecho. De todas las maneras posibles han demostrado ante el mundo que Cuba es una dictadura y que, probablemente, si somos rigurosos, no existe ni siquiera una República”, añadió.

En su entrevista con la BBC, el dramaturgo dijo que a pesar de que ha trabajado para instituciones gubernamentales, con el pasar de los años se ha dado cuenta de que los “canales establecidos” no son útiles cuando la meta es que Cuba de un giro de 360°.

“Tenemos asambleas y congresos con cierta apariencia de diálogo democrático que en realidad no son más que cuartos de desahogo, se repiten una y otra vez las mismas cuestiones, las mismas preocupaciones y todos los problemas”, explicó.

Peligros en todas partes

Pese a que las circunstancias son otras, García admite que el peligro todavía existe y que la razón por la que publicó un mensaje en Facebook diciendo que marcharía el domingo en solitario se debe a la necesidad de proteger a los demás.

“Al parecer, estaban preparados para esperarnos en los lugares donde habíamos anunciado que nos manifestaríamos con trampas que constituían verdaderas ratoneras”, detalló, además de aclarar que no se ha suspendido la protesta del lunes.

Según él, la mejor opción era convocar una marcha pacífica en la que los ciudadanos pudieran proteger su vida, pues así como ya pasó en otros países, los líderes y caras de la oposición pueden ser detenidos y los manifestantes serían abandonados.

¿Diálogo?

Ante el cuestionamiento de por qué no abandonar las calles y elegir la vía del diálogo, García argumentó que, aunque lo apoya, ese tipo de estrategias nunca se han realizado por que el régimen no quiere hablar.

Para el artista, quien busca un cambio de sistema, el diálogo se debe dar con el pueblo para que la sociedad civil participe y exprese sus necesidades. En el caso de la dictadura, dijo que no le “interesa dialogar por que en cualquier diálogo al que se sometan, real y transparente, saben que van a perderlo”.

“Lo que estamos haciendo no requiere de fondos”

Por otro lado, sobre las acusaciones de que él y Archipiélago son producto de la relación e influencia con EE UU, y que ese país les paga, García negó cualquier vínculo e invitó a las personas a dejar de pensar que opinar diferente al gobierno o en su contra significa que se está recibiendo un pago, sobretodo de la CIA.

“Lo que estamos haciendo no requiere de fondos ni lo estamos haciendo por dinero”, enfatizó. El hombre de 39 años de edad también indicó que no tiene ninguna aspiración política y que no le interesa el poder.

“Mi rol en todo esto ha sido siempre el de un artista y el de un intelectual comprometido con su realidad, que no quiere quedarse cómodamente en su sofá, escribiendo obras o diálogos que reflejan indirectamente lo que ocurre”, destacó.

El estallido de los jóvenes

La BBC cuestionó al activista sobre por qué el régimen cubano ha reaccionado de la forma en que lo ha hecho, y la respuesta es que los jóvenes de la nación no confían ni en ellos ni en sus mentiras, desencadenando que el gobierno pierda a la mayoría de la población y que su poder se vea empobrecido.

“No hay otra explicación. Ellos lo saben y por eso están temblando”, resaltó García, quien asegura que el acceso a la información por parte de los cubanos derivó en que entendieran que el cambio está en sus manos.

Por último, en cuanto a la realidad de que cualquier figura opositora no es reconocida por los ciudadanos descontentos, el artista comentó que “en Cuba siempre nos han sembrado la desconfianza en el resto de los cubanos. Cualquiera puede ser un infiltrado de la seguridad, un agente de la policía”.

Asimismo, dijo que en el pasado hubo líderes opositores destacables, aunque reconoció que varios de ellos fueron arrestados o tuvieron que recurrir al exilio, opciones que podría encarar él mismo entre hoy y mañana, pues reveló que ya le informaron sobre los delitos por los que lo acusarán y la cárcel a la que irá si es visto en la protesta.

Deja un comentario

Donaciones

Donate

Paypal:

X