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Reglas secretas de Facebook: prohibición, censura y “corte suprema” progresista

Un informe publicado este miércoles por The Wall Street Journal alertó sobre la vigilancia de las cuentas de los usuarios de Facebook mediante reglas secretas de la red social, aplicadas para eliminar material calificado como “ofensivo”.

Además de examinar las razones más retorcidas por las cuales se puede ingresar para siempre en la “cárcel de Facebook”, la escritora Kirsten Grind resalta en el artículo los que considera son los recursos más frecuentes de las prohibiciones en la sombra del gigante tecnológico.

Entre ellos se encuentran, más allá de las suspensión temporal o eliminación total de contenidos, la disminución de ciertas cuentas sin que los propietarios de ellas lo noten, así como de la visibilidad de algunas publicaciones.

Manipular ideas sin rendir cuentas

Para no rendir cuentas por sus decisiones, según cuentan empleados actuales y antiguos, Facebook y sus algoritmos “entierran las publicaciones cuestionables, mostrándolas a menos usuarios, restringiendo silenciosamente el alcance de los sospechosos de mala conducta en lugar de eliminar el contenido o bloquearlos”.

Siendo así las cosas, Grind dice que esta red social puede manipular ideas y cubrirse las espaldas con una práctica que ha reconocido en el pasado.

En el último informe trimestral de Cumplimiento de los Estándares Comunitarios del año 2020, Facebook reconoció haber eliminado hasta 6,3 millones de muestras de contenido de la categoría “intimidación y acoso”, gracias a un “aumento en la capacidad de automatización”.

“Para proteger las elecciones estatales en India, dijo en una publicación de blog de marzo que ‘reduciría significativamente’ la distribución de contenido que nuestra tecnología de detección proactiva identifica como probable discurso de odio o violencia e incitación”, observó Grind.

El uso de categorías muy subjetivas de interpretación como, por ejemplo, “discurso de odio” o “noticias falsas”, puede ocasionar una frustración generalizada en múltiples usuarios de la plataforma de Mark Zuckerberg.

Censura presente

Tal y como reseñó Breitbart News, la censura en Facebook se hizo presente nuevamente en febrero, tras la prohibición del libro The Anti-Mary Exposed: Rescatando la cultura de la feminidad tóxica, escrito por la autora Carrie Gress, madre de cinco hijos y profesora de la Universidad Pontifex.

Tanto en Facebook como en Instagram fue censurado el libro de superventas debido a la supuesta violación de las “políticas comerciales” del gigante tecnológico, además de presentar curiosos “fallos” en el botón de compra en la librería de Amazon.

“Me imagino que esas palabras en mi título (feminidad tóxica) podrían ser un detonante. Como señalo en el libro, se supone que las mujeres son intocables siempre que hagan lo que la cultura reinante les dice que hagan”, le dijo Gress a Breitbart News.

Video: EWTN

Para Gress es inaudito el hecho de que varios libros católicos, además del suyo, sean víctimas de la censura de Amazon. “Si fuera un caso aislado, no lo pensaría dos veces, pero parece haber muchos fallos en los algoritmos que afectan a muchos más productos católicos que solo el mío”, apuntó.

La autora reiteró que no es la única con ideas conservadoras y católicas en ser censurada por las Big Tech, antes de enviar un mensaje de aliento a quienes luchan contra el monopolio tecnológico: “es un gran momento para que las personas con nuevas ideas comiencen a construir“.

Insistencia de ejecutivos

Junto al aumento de la presión pública y resistencia a la censura selectiva de las Big Tech, la insistencia de los ejecutivos de las redes sociales aumenta por igual, alegando a su derecho a cumplir con las políticas que las compañías consideren “adecuadas”.

Por ejemplo, Amazon, a través de una carta firmada por el vicepresidente Brian Huseman, afirmó que se reservaba el “derecho de no vender cierto contenido”, en respuesta a la prohibición del libro Cuando Harry se convirtió en Sally: respondiendo al momento transgénero, del autor Ryan Anderson.

En el caso del libro de Anderson, Amazon eligió censurar “opiniones dispares” sobre la raíz de la disforia de género, angustia psicológica que viven quienes no están del todo a gusto con su sexo dado al nacer.

Si bien se han presentado cuantiosas quejas similares de prohibición y censura por cientos de usuarios contra Facebook, Google, Instagram, YouTube y otras plataformas, no se ha encontrado una solución al problema.

“Junta de supervisión” progresista y anti-Trump

En un nuevo intento de Facebook para paliar las críticas a sus políticas de prohibición sobre contenidos, la red social creó un nuevo organismo semiindependiente, llamado “Corte Suprema de Facebook”. Además, presentó este miércoles una lista de sus 20 miembros con tendencia progresista y anti-Trump.

La idea de esta especie de “Junta de Supervisión” provino del catedrático liberal, profesor de derecho en Harvard y “testigo experto” durante el juicio político del expresidente Donald Trump, Noah Feldman.

Entre los miembros se encuentra Alan Rusbridger, ex editor en jefe del periódico británico de izquierda The Guardian, quien apoyó una investigación contra Trump en 2017, así como el profesor de leyes Nicolas Suzor, quien en un artículo lo comparó con el líder nazi Adolf Hitler.

Otros miembros son: Helle Thorning-Schmidt, ex primera ministra izquierdista de Dinamarca; Afia Asantewaa Asare-Kyei, “experta” en derechos humanos y parte de la red de George Soros llamada Open Society; y Pamela Karlan, quien trabajó en la administración Obama.

Evelyn Aswad, quien fue directora de derechos humanos en el Departamento de Estado de Hillary Clinton, también hace parte de una lista que pareciera tener a John Samples, vicepresidente del Instituto Cato, como lo más cercano a una figura conservadora, y sin embargo acusó tiempo atrás a Trump de oponerse a los “ideales básicos que sustentan a la democracia liberal”.

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