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Tucker Carlson: la hipócrita historia del racismo demócrata y su relación con el Ku Klux Klan

En la introducción de su último programa (del 24 de marzo), el periodista Tucker Carlson habló sobre lo ridículo de las noticias banales acerca de “un golfista de mediana edad se lastima la pierna en un accidente automovilístico”.

El periodista se quejó de como se dedicaron páginas y páginas a estos sucesos, sin embargo, a nadie le importó que dos senadoras demócratas rompieran el hilo constitucional, declarando públicamente su extremo racismo, y sin embargo no fueron amonestadas, sancionadas ni reseñadas por eso.

Ningún medio reseñó los bombardeos del presidente Joe Biden en Siria, ni las fotos de niños sirios fueron publicadas, pero sí fue transmitida “la aburrida entrevista de Oprah… a una extraña y falsa duquesa de Los Ángeles”. De eso sí se habló por varios días.

El martes, dos miembros del senado de Estados Unidos anunciaron que “se oponen a todo el fundamento de la ley estadounidense de derechos civiles y luego proceden a atacar el principio fundamental, el principio fundamental, de nuestro país. Algunas personas en Twitter se sorprendieron por eso, pero de lo contrario, nunca sabrías realmente que sucedió”.

Tammy Duckworth, de Illinois, y Mazie Hirono de Hawái, declararon públicamente a la Casa Blanca que  “hasta que la administración de Biden coloque a más personas que les agraden en puestos poderosos, se negarán a confirmar a los nominados blancos… soy un voto no en la sala sobre todos los nominados que no son de diversidad”.

Video: MSNBC

“Votaré por las minorías raciales y votaré por Lgbtq, pero no votaré por nadie más”, agregó Duckworth. En caso de que se lo haya perdido o no tenga claro el significado, Duckworth dijo esto varias veces. Y, según Carlson, luego Hirono la respaldó.

Carlson continuó explicando la gravedad del asunto: “así que aquí tienes a dos senadoras estadounidenses reales que anuncian en público que negarán puestos de trabajo a personas que tengan el color de piel incorrecto”.

Carlson dijo que estas dos senadoras “son conocidas como políticos débiles en Washington, ninguna de las dos puede mantener una conversación durante una cena… pero no todos en el Congreso son estúpidos o ajenos”.

Dos senadoras exigieron discriminación racial en televisión nacional, y el senador Chuck Schumer, que “ha pasado toda su vida diciéndonos constantemente que la discriminación racial esta mal, y obviamente lo es, no dijo una palabra al respecto, nadie en el Partido Demócrata dijo nada”.

Pigmeos morales

Tucker Carlson llamó a los demócratas “pigmeos morales”, y dijo que serían “capaces de vender a sus hijos si el precio fuera el apropiado”. Incluso llegó a explicar que muchos de los senadores demócratas son realmente “enemigos de las razas”.

Estas declaraciones de las dos senadoras fueron transmitidas en vivo por televisión y “nadie en el poder dijo nada al respecto”, a lo que el periodista de Fox News señaló que “parece un punto de inflexión en la historia de los Estados Unidos”, pues el principio más básico es que “todos los estadounidenses tienen un derecho inalienable, otorgado por Dios y garantizado por la Constitución, a ser juzgados única y exclusivamente sobre la base de lo que hacen y de lo que eligen. No sobre la base de su raza, sus genes o quiénes eran sus padres”.

Y agregó: “esa es toda la promesa del país. Por eso somos diferentes. Es por eso que la gente se muda aquí desde otros países. Por eso somos una república autónoma, porque todos somos iguales. Lo que hicieron Mazie Hirono y Tammy Duckworth no es simplemente moralmente repugnante (aunque lo es). También es ilegal”.

Video: MSNBC

El Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964 dice: “ninguna persona en Estados Unidos podrá, por motivos de raza, color u origen nacional, ser excluida de participar en, negársele los beneficios o ser objeto de discriminación bajo cualquier programa o actividad que reciba asistencia financiera federal”.

Carlson continuó y explicó: “no se le puede negar a un estadounidense un trabajo federal debido a su raza. Eso está en contra de la ley y lo ha sido durante casi 60 años. La discriminación racial en la contratación pública es un delito”.

Y de hecho, esa ley citada es la legislación más conocida por los norteamericanos, es la esencia de la identidad ciudadana de la nación, así que Carlson criticó: “¿cómo es posible que los senadores demócratas prominentes no dijeran nada al respecto?”.

Carlson hizo un recordatorio histórico muy importante, relegado por los demócratas y desdeñado por el publico en general, y es que el senador demócrata Robert Byrd, quien falleció en el 2010, tuvo un gran apoyo de Biden, Hillary Clinton e incluso de Barack Obama, a pesar de ser uno de los miembros más prominentes y abiertos del Ku Klux Klan.

De hecho, cuando en 1964 se votó por la Ley de Derechos Civiles, un tercio de los demócratas votó en contra, y Robert Byrd fue uno de ellos. Tucker Carlson citó incluso una carta de Byrd a Theodore Bilbo, en medio de la Segunda Guerra Mundial: “estaba molesto porque la administración de Roosevelt estaba dando trabajos federales a personas con el color de piel incorrecto”.

Video: C-SPAN

Byrd, o como se llamaba en aquel entonces “Jim Crow”, declaró en la misma carta: “nunca lucharé en las fuerzas armadas con un negro a mi lado… preferiría morir mil veces, y ver a Old Glory pisoteada en la tierra para nunca volver a levantarse, que ver esta amada tierra nuestra ser degradada por razas mestizas, un retroceso al espécimen más negro de la selva”.

Para Carlson, Robert Byrd fue la Tammy Duckworth de su época.

En una carta posterior que escribió Byrd al teórico de la raza Joel Baskin, quien se desempeñaba dentro del Ku Klux Klan, dijo: “el Klan se necesita hoy como nunca antes, y estoy ansioso por ver su renacimiento aquí en Virginia Occidental. Es necesario que el Klan sea promovido de inmediato y en todos los estados de la Unión, informame sobre las posibilidades de reconstruir el reino del Klan en Virginia Occidental”.

Poco después de esta carta, Byrd ingresó como senador al Congreso de Estados Unidos.

¿Demócratas simpatizantes del Klan?

Byrd sirvió en el Congreso por casi 60 años, murió durante el primer mandato de Barack Obama y todos los líderes demócratas se apresuraron a alabarlo. Como dice Carlson: “se adelantaron a babear sobre su memoria, incluido, sorprendentemente, Barack Obama”.

Algunas declaraciones de alabanzas al reclutador del Ku Klux Klan fueron de Hillary Clinton, quien dijo: “es casi imposible imaginar el Senado de Estados Unidos sin Robert Byrd… no solo era su miembro más antiguo, era su corazón y su alma. Desde mi primer día en el Senado, busqué su guía”.

Video: U.S. Department of State

Tucker Carlson dice que Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, emocionada, dijo: “el senador Byrd le dio forma a la nación y se esforzó por construir un futuro mejor para todos nosotros”.

Y el actual presidente, Joe Biden, fue quizás quien dio el discurso más largo y conmovedor, llegando incluso a citar erróneamente a William Shakespeare mientras celebraba a su mentor en el Klan. Biden dijo sobre Byrd que era “un amigo mío muy cercano, uno de mis mentores… ni siquiera voy a pedirle a Dios que te bendiga porque ya lo hizo y yo sé dónde estás”.

Cualquiera puede pensar que estos líderes demócratas no saben de quién estaban hablando. “Pensaron que el Ku Klux Klan era una especie de organización fraternal inofensiva, como los Elks o el Rotary”, dijo Carlson.

Racismo y discriminación

No, ellos lo sabían. Debajo de todo, nunca estuvieron realmente en desacuerdo con la idea central. Solo los colores han cambiado. Existe en las partes más oscuras de la naturaleza humana el instinto de formar una turba y atacar a otras personas por cómo nacieron. “Miedo al otro”, así lo llaman los sociólogos. Dicen que es una función de la biología evolutiva.

De donde sea que provenga el racismo hay que rechazarlo, “es real y es una grave amenaza para Estados Unidos. Se trata de un país enorme, con gran población diversa y una gran frontera, por lo tanto, si se quiere vivir en paz se debe fomentar la convivencia, sin lastimarse unos a otros, debe tratarlos como individuos, no como miembros de tribus en guerra”.

Continuó Carlson: “tienes que garantizar a todos los estadounidenses oportunidades idénticas para trabajar, vivir e ir a la escuela, así como un juicio idéntico según la ley. Igualdad ante la ley”.

“Los estadounidenses ya habíamos entendido que no se puede discriminar a una persona u otra por su color de piel, pero apareció una nueva generación de Robert Byrds que tomó el control del Partido Demócrata y se desataron fuerzas oscuras y primitivas”, aseguró Tucker Carlson.

Video: Fox News

Por ejemplo, la revista The Nation publicó un artículo con el título No estoy listo para volver a entrar en la sociedad blanca. Fue escrito por un graduado de derecho en la Universidad de Harvard, llamado Elie Mystal. Él dice abiertamente que uno de los más grandes beneficios que ha vivido durante la pandemia del covid-19 es que no ha tenido que enfrentarse al racismo de los blancos, ya que la cuarentena lo ha favorecido en no tener que ver a personas blancas todo el tiempo, “la gente blanca no ha mejorado; solo he podido limitar mi exposición a ellos”.

Para Tucker Carlson, “no es normal y no es sano ese odio racial abierto, es el comienzo de nuestra destrucción real… al igual que con las declaraciones de las senadoras Hirono y Duckworth, nadie en el poder dice una palabra al respecto, entonces, exposiciones como esa se aceleran y se vuelven más peligrosas”.

Carlson explicó que esta situación extrema de racismo terrorista ha venido suscitándose de manera cada vez más común.

Por ejemplo, la semana pasada un colaborador del New York Times, llamado Damos Young, escribió lo que el periodista de Fox News denomina como una especie de panfleto terrorista, donde declara que: “la blancura es una crisis de salud pública. Acorta la esperanza de vida, contamina el aire, restringe el equilibrio, devasta los bosques, derrite los casquetes polares, provoca y financia guerras, aplana los dialectos, infesta conciencia, y mata a la gente”.

Young continuó explicando su punto de vista y agregó que: “la supremacía blanca es un virus que, como otros virus, no morirá hasta que no le queden cuerpos para infectar. Lo que significa que la única forma de detenerlo es localizarlo, aislarlo, extraerlo y matarlo”. Frente a estas declaraciones, tampoco se quejó nadie.

Tucker Carlson pide que nos detengamos y nos preguntemos: “¿a dónde va todo esto? Debemos retroceder ahora, antes de descubrirlo”.

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