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Inteligencia estadounidense: príncipe saudita está implicado en la aprobación del asesinato del periodista Jamal Khashoggi

Según un reciente informe desclasificado de cuatro páginas por la inteligencia estadounidense, el príncipe heredero al trono, Mohammed bin Salman, habría aprobado el asesinato de Jamal Khashoggi, periodista árabe, dentro del consulado saudí en Estambul, Turquía, en el año 2018. 

Publicado este viernes, el hallazgo citado en el informe puede incrementar la presión sobre la administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, según cómo responsabilice al reino saudí luego de la indignación causada dentro y fuera del país norteamericano.

Hecho público por la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, el informe se desclasificó luego de la llamada nocturna entre el rey Salmán bin Abdelaziz al Saud de Arabia Saudí y Biden, en la que no se habló del tema Khashoggi, según un resumen de la conversación hecho por ambos gobiernos.

Caso Khashoggi

El periodista nativo de Arabia Saudita, Jamal Khassoggi, huyó en el año 2017 de su país por temor a represalias tras ser declarado persona “non grata” por ese gobierno debido a sus críticas a la represión y a las políticas sauditas.

El reino saudita le prohibió al experimentado periodista hacer tweets o escribir artículos en el 2015 a través de una carta publicada por el Ministerio de Información, acusándolo de haber defendido la Primavera Árabe, el cual es el nombre que se le dio a la serie de manifestaciones que se realizaron entre 2010 y 2012 a favor de la democracia.

Además, luego de su autoexilio en Estados Unidos, Jamal Khashoggi hizo un tweet: “ningún bolígrafo libre se rompe y ningún tweet se silencia bajo su reinado”.

A pesar de haber aplaudido desde lejos la iniciativa 2030 propuesta por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, la inteligencia saudí ya monitoreaba la crítica columna escrita por Khashoggi en el periódico The Washington Post, además de cada uno de sus pasos.

Muerte y escándalo

El 10 de septiembre del año 2018, Jamal Khashoggi salió de Estados Unidos a bordo del vuelo TK8 de Turkish Airlines desde Washington, llegando al aeropuerto Ataturk de Estambul justo antes del atardecer.

Originalmente, Khashoggi planeó quedarse en el país hasta el 17 de octubre mientras afinaba los últimos preparativos para su boda con Hatice Cengiz, una erudita turca que había conocido meses atrás, y para ello necesitaba ir a la Embajada de Arabia Saudita a buscar un certificado de soltería.

Luego de una visita de 90 minutos a la Embajada en Turquía el día 28 de septiembre, acompañado de su prometida, los funcionarios de ese ente le informaron que los documentos estarían listos en los próximos días. De inmediato, partió a Londres para un evento y publicó, sin saberlo, los que serían sus últimos tweets.

En su vuelta a Estambul se hospedó en un apartamento, mismo en el que había planeado vivir, luego de que le informaran vía telefónica que su papeleo estaba listo y le indicaran el día y la hora de su cita en la Embajada de Arabia Saudita.

Una vez dentro, murió a manos de más de una docena de funcionarios sauditas de seguridad e inteligencia, y de otras personas que arribaron antes que él. Las cámaras de vigilancia rastrearon su ruta y las de sus presuntos asesinos en Estambul durante las horas previas a su muerte.

Según los informes de inteligencia, un dispositivo turco plantado en la Embajada de Arabia Saudita captó el sonido de una sierra forense operada por un experto, Saud al Qahtani, miembro de un escuadrón del ex asesor del príncipe, y que terminaría por desmembrar el cuerpo de Khashoggi una hora luego de arribar al edificio.

El paradero de los restos del periodista se desconoce hasta el día de hoy.

Posición de la Casa Blanca

Anthony Blinken, secretario de Estado de Estados Unidos, señaló que a partir del informe desclasificado se tendrá una nueva política global contra la entrada de extranjeros a EE UU que amenacen a disidentes. También anunció la anulación de los visados de 76 ciudadanos saudíes.

Estados Unidos también sancionará al general Ahmed al-Asiri, entonces jefe de los servicios de inteligencia, así como a la Fuerza de Intervención Rápida de Arabia Saudita por su participación en el cruel asesinato de Jamal Khashoggi.

Aunque la relación comercial con el principal país exportador de petróleo es importante para Estados Unidos, las conexiones entre ambas naciones parecen reajustarse sobre la marcha, luego de la promesa electoral de Joe Biden de detener el suministro de armas al reino saudí.

Posición del príncipe heredero

Fue en 2019 que el príncipe heredero, Mohammed bin Salman, asumió “toda la responsabilidad” por el asesinato, ya que ocurrió bajo su mando, aunque negó haberlo ordenado. 

Los tribunales de Arabia Saudita anunciaron en 2020 una condena a prisión de ocho ciudadanos sauditas no identificados por la monarquía, por ser los presuntos asesinos del periodista Jamal Khashoggi.

“Parodia de la justicia

Este hecho fue calificado entonces por la organización Reporteros Sin Fronteras y Amnistía Internacional como “una parodia de la justicia”. Además, elevaron una petición para esclarecer el asunto, firmada por miles de personas alrededor del mundo y entregada al secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, inmediatamente desafió a Arabia Saudita a proporcionar las imágenes grabadas para respaldar sus afirmaciones iniciales de que Khashoggi había abandonado la Embajada de manera segura, tras no ser suficientes las explicaciones saudíes.

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