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Tribunal Supremo de EE UU entierra demandas de las elecciones presidenciales

Este lunes, el Tribunal Supremo de Estados Unidos desestimó una serie de retos legales de los procesos de elección y los resultados electorales restantes de varios estados en el ciclo de las elecciones presidenciales de 2020.

Sin embargo, el Tribunal no expuso las razones por las que decidió no escuchar los casos. Ante ello, tres jueces criticaron su voluntad al no estar de acuerdo.

Durante el 11 de enero de este año, el Tribunal declinó varias de las solicitudes realizadas por el entonces presidente Donald Trump, republicanos y sus adeptos, en la que pedían que se acelerara el proceso de las demandas electorales en los estados Arizona, Georgia, Michigan, Pensilvania y Wisconsin.

Ante ello, el órgano legislador del país tampoco emitió respuesta sobre por qué había denegado las solicitudes.

El 7 de enero, ya el Congreso de Estados Unidos había votado en contra de las replicas de los senadores y representantes que no aceptaban los resultados arrojados por el Colegio Electoral entre los estados donde los votos fueron más reñidos, y que el ahora presidente Joe Biden obtuvo a su favor.

La votación se realizó un día después de que el Capitolio fuera asaltado por varios manifestantes. Poco más de una semana más tarde, Joe Biden y Kamala Harris ya habían prestado juramento en el Día de la Inauguración como presidente y vicepresidente.

Las demandas

Varias demandas se sostenían del argumento en el que supuestamente se realizaron cambios inconstitucionales en los procedimientos electorales estatales. “Cada estado nombrará (electores para presidente y vicepresidente) de la manera que la Legislatura del mismo lo indique”, dice el Artículo II de la Constitución de Estados Unidos.

Por su parte, los demandantes declararon como incondicional y absoluto al poder legislativo. Las autoridades de los estados explicaron, sin embargo, que los procedimientos electorales no pueden cambiarse sin la aprobación de la ley.

Partido Republicano de Pensilvania v. Degraffenreid

Entre los casos de apelaciones negadas está el de Partido Republicano de Pensilvania v. Degraffenreid, con los expedientes judiciales 20-542 y 20-574, sobre la “apreciación” de extralimitación por parte de la Corte Suprema al modificar, de forma unilateral, los procedimientos electorales sin permiso de la legislatura estatal.

Boletas

Uno de los argumentos de la solicitud del Partido Republicano fue sobre “cuestiones importantes de la ley federal (estaban) implicadas por la decisión 4-3 de la Corte Suprema de Pensilvania que extiende el plazo de recepción del Día de Elecciones de la Asamblea General antes de la fecha límite y exige una presunción de oportunidad para las boletas sin marca postal”.

Lo que a eso hace referencia es a la decisión del 6 de noviembre, tres días después de la celebración de las elecciones presidenciales, cuando el juez Samuel Alito ordenó que “todas las boletas recibidas por correo después de las 8:00 pm del 3 de noviembre sean segregadas”, y que se mantendrían apartadas de otras boletas.

La decisión de la Corte sobre no escuchar la apelación fue diferida tanto por Alito, como por los jueces Clarence Thomas y Neil Gorsuch.

Por su parte, este 22 de febrero, Alito y Gorsuch dijeron en su desacuerdo escrito que la revisión debe ser concedida porque el caso posee “una cuestión constitucional importante y recurrente: si las elecciones o las cláusulas electorales de la Constitución de Estados Unidos …se violan cuando un tribunal estatal sostiene que una disposición constitucional del estado anula un estatuto estatal que rige la manera en que se llevarán a cabo las elecciones federales. Esa pregunta ha dividido a los tribunales inferiores, y nuestra revisión en este momento sería muy beneficiosa”.

Clarence Thomas

Por otro lado, Thomas dijo que el Tribunal “no resolvió esta disputa antes de las elecciones y, por lo tanto, proporcionó reglas claras. Ahora, nuevamente, fallamos en proporcionar reglas claras para futuras elecciones”.

También argumentó que “esto no es una receta para la confianza. Cambiar las reglas en el medio del juego es suficientemente malo”.

Añadió que modificar las reglas no afectó a muchas de las boletas electorales, como para que se lograra un cambio en el resultado de las elecciones.

“Estos casos nos brindan una oportunidad ideal para abordar qué autoridad tienen los funcionarios no legislativos para establecer las reglas electorales y hacerlo mucho antes del próximo ciclo electoral. La negativa a hacerlo es inexplicable”, indicó.

Durante este lunes, dijo que si las autoridades del Estado tienen ese poder que dicen poseer, se debe aclarar, porque de no ser así habrían consecuencias graves.

“Somos afortunados de que muchos de los casos que hemos visto son supuestamente sólo cambios de reglas incorrectos, no fraude. Pero esa observación proporciona solo un pequeño consuelo. Una elección libre de pruebas contundentes de fraude sistémico no es suficiente por sí sola para generar confianza en las elecciones. También es importante tener la seguridad de que el fraude no pasará desapercibido”, explicó en lo que parece una referencia a las demandas de fraude en las elecciones presidenciales.

Kelly v. Pennsylvania

Entre las apelaciones declinadas está Kelly v. Pennsylvania, con expediente judicial 20-810, presentada por el representante republicano Mike Kelly, quien apoya a Trump y retó el resultado a favor de Biden en Keystone.

Asimismo, había exigido a la Corte Suprema que tomara en cuenta su demanda, en la que colocaba en duda las políticas de la votación por correo en el estado Pensilvania, además de decir que la Ley 77, la cual autoriza en el Estado el uso de la votación universal por correo, representaba una violación a la Constitución.

Kelly sostuvo su postura ante la idea, incluso después del ataque al Congreso, y volvió a impugnar una certificación de los votantes de Pensilvania durante el 7 de enero. Sin embargo, lo logró su cometido.

Donald J. Trump for President v. Degraffenreid

Otra de las peticiones de revisión rechazada por el máximo órgano legislador del país fue el caso en Pensilvania de Donald J. Trump for President v. Degraffenreid, con expediente judicial 20-845.

John C. Eastman, abogado de campaña de Trump, le dijo a The Epoc Times el mes pasado que el caso obedecía a “cuestiones importantes”, por lo que mantenía la esperanza de que la Corte lo tratara. “Existe una excepción bien reconocida a la controversia llamada ‘capaz de repetirse pero evadir la revisión”, comentó.

“Se invoca con bastante frecuencia en los litigios electorales, ya que muchas veces los temas son tan aplicables a la próxima elección como a la actual. Nuestra cuestión legal: si los funcionarios judiciales y electorales no legislativos en el estado tienen la capacidad de ignorar o alterar la ley electoral estatal en la ‘forma’ de elegir a los electores presidenciales, viola el Artículo II de la Constitución de los Estados Unidos, sigue siendo importante y necesita la revisión de la Corte”, agregó.

Wood v. Raffensperger

Otro caso rechazado que se une a la lista es el de Wood v. Raffensperger, con expediente judicial 20-799, que fue expuesto por L. Lin Wood, partidario de Trump, en contra de Brad Raffensperger, secretario de Estado de Georgia, señalando que este había “usurpado la autoridad plenaria” de la Legislatura de Georgia.

Wood dijo que Raffensperger firmó “un Acuerdo de Conciliación con el Partido Demócrata a principios de este año, y emitió un Boletín Electoral Oficial que modificó los procedimientos claros de la Legislatura para verificar la identidad de los votantes por correo”.

Además, agregó que el acuerdo, en el que está involucrado el Partido Demócrata de Georgia, el Comité de Campaña Sectorial Demócrata, y el Comité de Campaña del Congreso Demócrata, representa una violación a los derechos de los electores, ya que dispuso “estándares totalmente diferentes que debe seguir un trabajador electoral que procesa las papeletas de voto ausente en Georgia”.

Por otro lado, en Arizona, se desestimó el caso Ward v. Jackson, con expediente judicial 20-809, en el que Kelli Ward, jefa del Partido Republicano del estado Arizona, rechazó la victoria de Biden en esos centros de votación.

El Tribunal también negó otras dos apelaciones sobre las elecciones: Trump contra los resultados de Wisconsin (Trump contra Biden), y el caso relacionado de Wisconsin, King v. Whitmer.

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